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08 Sep, 2010 - 04:52    
ARQUIDIÓCESIS DE CUENCA - ECUADOR

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Pensamientos del Pastor: EL SANTO HERMANO MIGUEL

Enviado por: admin en Lunes, 08 Febrero, 2010 - 12:00 Imprimir Versión imprimible  Enviar Enviar esta historia a un amigo
Curia de Cuenca

+ Luis G. Cabrera, ofm Arzobispo de Cuenca

Francisco Luis Florencio Febres Cordero Muñoz, más conocido como el Hermano Miguel, nació en Cuenca el 7 de noviembre de 1854. Sus padres fueron Francisco Febres Cordero y Ana Muñoz Cárdenas, quienes con pena comprobaron que el niño nació con los pies torcidos. Debieron pasar 5 años para que caminara, gracias a un milagro de la Virgen María.

Los Hermanos Cristianos se establecieron en Quito y Cuenca en 1863. Después de vencer varias dificultades, de parte de su padre y de su abuela, a los 13 años vistió el hábito religioso en esa Comunidad, con el nombre de Hermano Miguel. Fue uno de sus primeros alumnos y luego el primer hermano de América Latina en consagrarse a la vida religiosa.

Antes de cumplir 15 años se dirigió a Quito y, después de una vasta formación, se desempeñó como maestro, inspector y procurador en la escuela del Beaterio; y como profesor de la Escuela Práctica de Cadetes. Durante este tiempo, también elaboró toda clase de textos escolares. Sin embargo, su trabajo preferido, durante los 37 años de permanencia en Quito, fue preparar a los niños para su Primera Comunión.

En 1890, cuando tenía 36 años, se fundó en Quito el Instituto “La Salle”. El Hermano Miguel fue nombrado inspector del mismo y profesor de gramática. Dos años después, por sus cualidades literarias y poéticas y, particularmente, por su erudición, fue incorporado a la Academia Ecuatoriana de la Lengua.

El 27 de mayo de 1907 le enviaron a París y Bruselas para la composición de textos escolares. Al ver quebrantada su salud, fue trasladado a Premiá del Mar, cerca de Barcelona, donde murió el 9 de febrero de 1910. Sus últimas palabras fueron: “Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía”, trilogía del amor que inspiró toda su vida.

La noticia de su muerte causó conmoción en todo el país y se declaró luto nacional. El 20 de octubre de 1977 fue declarado “Modelo de Maestros”. Su homenaje cívico lo recibe el 13 de abril, junto a Juan Montalvo, González Suárez, Luis F. Borja, Víctor Peñaherrera, entre otros.

Cuadro del Santo Hermano Miguel y la Virgen María

El santo Hermano Miguel, de esta manera, es considerado modelo de catequistas, apóstol de la Eucaristía y símbolo del Magisterio Nacional.

Más tarde, el 30 de octubre de 1977, fue beatificado por el Papa Paulo VI y siete años después, el 21 de octubre, fue canonizado por Juan Pablo II, quien en 1984 lo declaró “Patrono de los Catequistas”.

Esta vida tan ejemplar hizo que Quintiliano Sánchez, lleno de admiración y gratitud, afirmara: “El Hermano Miguel fue tan sabio como santo y tan santo como sabio”


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